Economía circular

Por: Lic: Jessica Flores e I.Q.I. Itzel López


Dado al actual modelo económico implementado por casi toda la población de “producir, usar y tirar” chocando así con el desarrollo sustentable, la economía circular llega como un modelo de aprovechamiento de recursos que tanto nos urge implementar enfatizando en la reducción, la reutilización y el reciclaje, redefiniendo así el crecimiento y el beneficio para la sociedad, evitando contaminar el medio ambiente.


Con raíces en el modelo cíclico de la naturaleza y la noción de circularidad y retroalimentación: Se entiende que la naturaleza tiene desperdicios, los cuales cumplen una función constante y son reutilizados.


El proceso minimiza la producción al mínimo indispensable, usando materiales biodegradables para que éstos puedan volver a la naturaleza sin causar daños medioambientales al agotar su vida útil, cuando sea necesario hacer uso del producto y después reutilizar los elementos que por sus propiedades no puedan volver al medio ambiente.


En caso de los materiales no amigables con el medio ambiente como electrónicos, metálicos, baterías se facilitará un desacople sencillo para darle una nueva vida reincorporándolos al ciclo de producción y componer una nueva pieza. Si esto no es posible, se reciclará de manera respetuosa con el medio ambiente.


En el proceso implica separar la actividad económica del consumo de procesos finitos y eliminar los residuos del sistema desde el diseño. Cambiándolo a fuentes renovables de energía, atiende los siguientes principios:


  • Elimina residuos y contaminación desde el diseño.

  • Mantiene productos y materiales en uso

  • Regenera sistemas naturales

El concepto reconoce lo importante que es para todos adoptarlo.


¿Cómo llevar a la práctica la economía circular?


Tal vez se escuche más complicado de lo que realmente es, pero la economía circular se pone en práctica hasta cuando preparamos composta en nuestras casas con la cascara de las verduras y frutas que consumimos. Algunas empresas en todo el mundo también han puesto manos a la obra ya para implementar la economía circular en sus procesos, o crear productos o servicios para los que ya no sea necesario extraer de manera masiva los recursos y luego derrocharlos. Por ejemplo:


  • Ycloset. Se trata de una iniciativa en China, la cual busca satisfacer las necesidades de aquellas personas que necesitan estar a la moda, para todas aquellas que no se conforman con tener poca y duradera ropa; Ycloset ofrece la renta de ropa de buena calidad (ya que esta aliada con una empresa de lavado en seco que asegura la integridad de las prendas) con la finalidad de que tengas variedad sin generar muchos desechos y a un precio especial, permitiendo extender lo más que se pueda, la vida útil de la ropa.

  • Fat Lama. Los equipos electrónicos suelen tener una corta vida útil, en especial los audífonos, al año se tiran kilos y kilos de estos ya sea porque se estropean o porque los usuarios necesitan adquirir un nuevo modelo. Es por ello que se ha diseñado un sistema de alquiler de auriculares de alta calidad, fácilmente desmontables (para una fácil reparación) y servicio de mantenimiento gratuito. Todo esto registrándote para que puedas seleccionar alguno de los modelos que se alquilan por horas o días.

  • Winnow. Se trata de una empresa en EE.UU. que ofrece asesoría a restaurantes para planear cuánto y qué preparar, aumentando conciencia también en los trabajadores. Todo con el objetivo de tener menos desperdicios de comida, por lo tanto, reducir la huella de carbono y aumentando también las ganancias.

  • Replish 3.0. En el caso de los limpiadores, sólo un pequeño porcentaje lo componen los ingredientes activos y la mayor parte es agua. Replish 3.0 ha diseñado envases rellenables a los cuales puedes agregarles la capsula con los ingredientes activos, agregas el agua y listo. Claro que aún se van a utilizar envases para la capsula de los ingredientes activos, pero van a ser mucho más pequeños que los que actualmente se desechan.

  • Start up Toast Ale. En Reino Unido se tira cerca el 50% del pan que se produce, por lo que la empresa Start up Toast ha decidido incluir el excedente de pan que recogen de diversas panaderías, tiendas de sándwich y delicatessen, en el proceso de elaboración de cerveza artesanal. Con esta integración se ha logrado sustituir hasta cerca de un tercio de la cebada malteada que se necesita para hacer cerveza, sin tener que incluir algún tipo de tecnología nueva. Esta idea además de utilizar desechos, ayuda a la reducción de los costos en producción, teniendo así un ganar – ganar.

Estos son solamente algunos ejemplos entre muchas otras empresas y productos que seguramente se están desarrollando actualmente alrededor del mundo y justo en la etapa del consumidor final.


Hablemos ahora a nivel industrial que es en esta parte en la que muchos procesos impactan con una huella hídrica y de carbono elevada en el producto final.


En México el tema de la economía circular está en desarrollo para que funcione tal cual lo marca la “Visión nacional hacia una gestión sustentable: Cero residuos”, presentada en 2019; pero algunas de las grandes empresas han decidido colaborar con su granito de arena para implementar procedimientos con cero desperdicios.

Si bien uno de los principios de la economía circular es dejar de producir numerosas cantidades de productos, también debemos estar conscientes de que no se pueden retirar totalmente algunos productos del mercado, ni tampoco que todos van a dejar de consumir esos productos por el simple hecho de contribuir a la economía circular, pero sí que se puede producir de manera masiva generando menos desechos, por ejemplo:


  • Grupo Bimbo: Crean tarimas a partir de envolturas recicladas. Adoptando modelos de la economía circular, logran manufacturar mediante la empresa Fredher, tarimas que utilizan dentro de la empresa, con una composición del 20% por envolturas post - consumo y el 80% restante por plástico duro recuperado, incorporando más de 17 mil kilos de tarimas de plástico reciclado, según Mauricio Borges el gerente de sustentabilidad de bimbo en México.

  • Coca – Cola Femsa: Han optimizado el uso de los materiales de empaque de sus productos, haciendo más ligeros los envases y las tapas, garantizando así su reciclabilidad al 100% para que puedan convertirse en nuevas botellas hechas 100% de otras botellas. Logrando así un ahorro de 400 mil toneladas PET virgen en los últimos 10 años. Además de realizar la gestión de los residuos post – industriales, superando su meta en el 2020 de reciclar y disponer el 90% de los residuos generados en sus plantas de embotellado, sobrepasando su meta con un 98%.

  • Jumex: En trabajo colaborativo con CHEP para la utilización de sistemas pooling de pallets reutilizables, promoviendo modelos de gestión más sustentables, eliminando kilómetros de vacío y aumentando las eficiencias logísticas y por supuesto ahorrando costos durante el proceso de manufactura en traslados.

  • Heineken México: Desde 2016 realizó un compromiso público para transformarse a la economía circular en el país, lo cual ha derivado en la creación de vasos hechos de un bioplástico a partir de los desperdicios de cebada; la creación de una planta llamada Eos Repare destinada a la separación de los componentes de los refrigeradores, recuperando las partes reusables y reciclando aquellas que deban desecharse; en 2019 se declaró una empresa “cero desperdicios” al tener todos sus residuos orgánicos e inorgánicos un segundo uso; y la planta Meoquien Chihuahua, la cual maximiza el uso de energías verdes, posee celdas fotovoltaicas que contribuyen con un 12% de la energía, cuanta con una planta de tratamiento de aguas residuales, la cual les permite utilizar biogás en las calderas y reutilizar el agua para servicios generales.

Para comenzar con este indispensable cambio en nuestras vidas necesitamos primero ser conscientes de qué consumimos, cómo lo consumimos, cuánto consumimos, y la más importante ¿Por qué lo consumimos? Realizando estas preguntas antes de adquirir un artículo podremos elegir alternativas que apliquen la economía circular. Al igual que contribuir a la economía circular desechando, reutilizando y reciclando de manera consciente y no solamente tirar a la basura todo lo que pensamos que no nos sirve.


Referencias Bibliográficas:


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