Sistemas agroalimentarios y el papel del sector agrícola en el uso del agua.🌱💧

Actualizado: 22 mar

Por: I.Q.I Itzel Lopez

La escasez de agua presenta todo un reto para las generaciones futuras, pero no sólo debería ser de ellas sino también nuestro.

En el presente tenemos la obligación de emprender acciones preventivas que ayuden a evitar la evolución de los problemas que se tendrán en un futuro. Como se veía en el blog de la huella hídrica, una de las áreas en la cual se tiene una mayor huella hídrica es en la relacionada a nuestra dieta; el simple hecho de consumir más vegetales (o únicamente vegetales) reduce la huella hídrica en un 40% a comparación de una dieta omnívora.


Por ello, los sistemas alimentarios deberían estar bajo la lupa. Tal vez si los analizamos, no sean lo suficientemente sostenibles por continuar utilizando de manera indiscriminada el agua. Pero esto no sólo se trata de un trabajo individual sino de todos los sectores involucrados que deberían estar motivados por un solo fin: cuidar y preservar el agua.


Pero ¿Por qué se tiene ese impacto tan grande en esta área de nuestras vidas? El agua está implícita en cada uno de los procesos que implican elaborar un producto alimenticio. Observe el diagrama 1.



Nos enfocamos específicamente en el agua utilizada en la agricultura por 2 datos: la agricultura es responsable del 70% de las extracciones de agua a nivel mundial y de más del 80% de las extracciones en las economías agrarias. Y ¿A qué se debe ese consumo indiscriminado? A que se tienen demasiadas deficiencias en cuanto a las políticas regulatorias y se carece de un sistema que pueda darle seguimiento y contabilidad al agua, lo cual deja como consecuencias malas prácticas en el consumo y aprovechamiento del agua. Por ejemplo, las prácticas de riego no sustentable.


Cuando se excede el consumo de agua en la agricultura se opta por extraer agua de flujos naturales lo cual afecta el hábitat acuático, la biodiversidad riparia y los servicios ecosistémicos. No conforme con eso, cerca del 20% del agua utilizada para riego es extraída de acuíferos sobreexplotados, lo cual amenaza la seguridad hídrica de todo el mundo.


Entre las soluciones dadas se tienen innovaciones en el cultivo, el riego, las practicas agronómicas, mejoras en el almacenamiento de agua; instrumentos económicos como el cobro del agua y medidas para la regulación del agua: políticas, marco jurídico y asociaciones de ciudadanos usuarios del agua. Pero si estas medidas no son ejercidas de manera imparcial, tanto de los organismos encargados de la regulación como de los consumidores, no se podrá tener un avance significativo.


Las soluciones puestas en marcha tienen un objetivo: obtener más productos con los mismos insumos o con una reducción. Esto puede traer consecuencias contraproducentes consigo. Por ejemplo, si a escala local se logra ahorrar agua por las medidas de eficiencia en su uso adoptadas, no vamos a lograr la reducción de su consumo a mayor escala, justo como lo plantea la paradoja de Jevons. Es decir, como ahora será más eficiente el uso del agua su costo disminuirá, la demanda aumentará y provocará que entre más usuarios existan, el consumo de agua será el mismo que antes de que su consumo fuera más eficiente.


Entonces… ¿Las soluciones planteadas anteriormente no son útiles? Sí lo son, pero además de considerar las propuestas anteriores se tiene que hacer un análisis local de la cuenca para determinar los niveles sostenibles para el uso de este recurso, vigilando la calidad del agua para que pueda ser reutilizada en los sectores que la necesitan. Y hacer conciencia del papel de cada una de las partes involucradas.


Si bien las autoridades y los políticos juegan un papel muy importante vigilando que las condiciones se cumplan y poniendo los límites, los consumidores también tienen una gran responsabilidad puesto que si los organismos reguladores no están realizando sus actividades como deberían, le concierne al consumidor exigir que los límites establecidos se cumplan, estar conscientes de dichos límites y respetarlos.

El cuidado del agua es un tema en el que todos debemos estar involucrados y conscientes, principalmente si en nuestras manos está implementar o vigilar que el uso del agua sea de una forma sustentable.

Referencias bibliográficas:

  • S. Uhlenbrook, W. Yhu, P. Schmitter, D. Smith. Optimising the water we eat—rethinking policy to enhance productive and sustainable use of water in agri-food systems across scales. (2022). The Lancet Planetary Health. DOI: https://doi.org/10.1016/S2542-5196(21)00264-3

  • A. Pedrozo. El agua virtual y la sustentabilidad hídrica en la agricultura. (2020). Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. DOI: doi.org/10.24850/b-imta-perspectivas-2020-35


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