La importancia de la huella hídrica gris y su evaluación📈📊💧

Actualizado: 22 mar

Por: I.Q.I Itzel López

“La huella hídrica gris es el indicador de volumen de agua dulce que se ocupa para asimilar una carga contaminante en un cuerpo de agua”

Pero ¿qué es lo que engloba su definición? La huella gris es la cantidad de agua que se necesita para poder diluir prácticamente los contaminantes presentes en un cuerpo de agua y que, al realizarle un análisis, todos los parámetros estén dentro de los límites establecidos por las diversas entidades regulatorias.


La huella hídrica gris (HHG) es uno de los componentes que se desprende del concepto “Huella hídrica (HH)”, del cual ya se habló anteriormente, definiéndola como el parámetro que contabiliza el agua utilizada directa o indirectamente en los procesos de producción; mediante los componentes “Huella hídrica verde” (que es el agua precipitada, almacenada en el suelo, consumida y transpirada por las plantas) y la “Huella hídrica azul” (la cual es el agua consumida por el riego para la producción, que es extraída de agua superficiales o subterráneas y no regresa a su fuente). En conjunto ayudan a organizaciones, gobierno, productores industriales y agrícolas a tener un manejo más consciente del agua.


La finalidad de la huella hídrica gris es tener un parámetro de calidad que nos ayude a concientizar sobre el uso del agua y cuál es el impacto de la humanidad por volumen de agua. Hay estudios a nivel global que comprueban por ejemplo que dos terceras partes de las cuencas en el planeta presentan un HHG no sustentable, con valores en nitrógeno y fósforo que exceden los estándares internacionales de la calidad de agua. Se encontraron tres principales fuentes de contaminación:


  • El 23% se debe a la descarga de aguas residuales domésticas

  • Campos de cultivo de cereales que utilizan nitrógeno como fertilizante.

  • Lixiviación de nitrógeno en los campos de cultivo de vegetales.

En cuanto al fósforo, su mayor fuente son las aguas residuales domésticas.


Hasta ahora solamente hemos hablado de fósforo y nitrógeno, aunque cabe aclarar que no son los únicos contaminantes en los efluentes, existen también metales, plásticos, residuos de medicamentos, pesticidas y patógenos; de los cuales no existe registro alguno sobre la evaluación del impacto que tienen en las cuencas a nivel global.


Como nos podemos dar cuenta, todos los datos que rebelan distintas fuentes de información hablan sobre información global, muy general, que puede ser que nos proporcionen una idea del impacto de las actividades humanas, en el agua que consumimos indirecta o directamente, pero podríamos explotar aún más el potencial que tiene este indicador.


Esto nos hace pensar en que se debería revisar la manera en la que se evalúan dicho concepto para poder explotar al máximo su potencial, como se analiza en el artículo

publicado por el “Journal of hydrology”, en el cual se sugiere hacer el estudio de las cuencas a nivel local, puesto que el método tradicional, sería incapaz de identificar los problemas ambientales y hasta qué punto están afectando la cuenca en el proceso de producción. Para llegar a esto se debe de tener claro que las normas mundiales no pueden representar la situación medioambiental local de las cuencas por lo que las normas aplicables deben establecerse a nivel local.


Entre las diferencias que tenemos relacionadas al método tradicional y al método que propone S. Jamshidi et al., es que, con el monitoreo para la determinación de la huella hídrica gris, se podrá considerar el deterioro ambiental ya que gracias a la simulación de cuencas y a la evaluación de la huella hídrica de los cultivos permitirá contabilizar los problemas ambientales en la cuenca sometida a evaluación y en las producciones agrícolas.


Además de que relaciona la huella hídrica gris de los cultivos con las cargas de contaminación por nitrógeno, mientras que la reducción de fósforo es más importante para el monitoreo de la eutrofización, calculando por separado el impacto por las emisiones de contaminación mediante el nitrógeno y el estado medioambiental local con el control de la eutrofización.


Para concluir, el transformar la huella hídrica gris de una calculadora de efluentes contaminantes a un indicador del medioambiente nos puede dar una idea más clara del impacto la huella hídrica de los productos en el deteriorado ambiente. Lo que se traduce en una fuente de información que permitirá identificar las áreas fuentes críticas de contaminantes, considerar el reciclaje y la reutilización del agua, de acuerdo a la normativa local vigente, la cual podrá modificarse a lo largo del tiempo según las variaciones en la política de mitigación de la contaminación; así como los métodos usados y sus características para el seguimiento dado a la cuenca sometida a evaluación. Con todo esto incluso podremos identificar oportunidades de mejora e imponer medidas preventivas para reducir la huella hídrica gris, según la caracterización de la cuenca evaluada.


Referencias Bibliográficas

· S. Jamshidi, S. Imani, M. Delavar. An approach to quantifying the grey water footprint of agricultural productions in basins with impaired environment. (2022) Journal of Hydrology. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2022.127458


· A. Pedrozo. La huella hídrica gris y la sustentabilidad (2020). Instituto mexicano de tecnología del agua. DOI: doi.org/10.24850/b-imta-perspectivas-2020-15


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